Cuando hablamos de Pensamiento Visual
(más conocido por su denominación
en inglés Visual Thinking)

nos referimos a aprovechar intencionalmente
nuestro sistema visual para aprender, comunicarnos y resolver problemas de forma más eficiente

Sabiendo usarlo de forma intencionada, y poniendo en práctica algunos métodos y estrategias, resulta un aliado poderoso para simplificar ideas complicadas, recordarlas y recuperarlas. 
Fortaleciendo nuestra capacidad de comunicación, ya que estamos utilizando un lenguaje universal: el visual.

En un mundo donde la tecnología avanza y simplifica tareas, es fácil olvidar que lo esencial sigue estando dentro de nosotros.

Nuestra capacidad de comprender, razonar, adaptarnos creativamente y comunicarnos con claridad es insustituible.

Por eso, debemos dejar de poner en el centro los recursos externos y volver a fortalecer lo interno:
la creatividad y las habilidades naturales que nos permiten aprender y conectar con los demás.


Las personas comprendemos el mundo que nos rodea a través de 6 preguntas clave: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y porqué. 

Cada uno de ellos, tiene un modelo visual que lo representa.

O sea, que podemos explicar cualquier concepto de forma visual.

Parece fácil, pero, la sobrecarga de contenidos y recursos nos confunde.

Las nuevas generaciones reciben mucha información, la procesan rápidamente con su sistema visual, filtrando lo importante con un clic.

Ningún otro procesamiento mental es más rápido y efectivo.

La vista procesa y guarda información vital para nuestra supervivencia, pero no sabemos aprovechar todo su potencial para otros usos. 

Nos convertimos en simples espectadores de un mundo en constante cambio. 

Estamos dormidos.

La industria digital y del entretenimiento ha alcanzado maestría en la comunicación visual, haciéndola accesible para todos, pero la educación aún no lo logra.

Desenredar lo complejo implica convertir conceptos teóricos en modelos visuales, fáciles de procesar y entender.

Sumando además a la creatividad como ingrediente estrella en este proceso.

No se trata de un proceso artístico, sino de un proceso de pensamiento.

En Despertar Visual te enseñamos a hacerlo, ¿quieres saber cómo?


Paso 1: Los pilares

Estamos acostumbrados a que se nos enseñe de manera racional y analítica, cómo única vía de acceso al conocimiento.

Desconocemos nuestro sistema visual y cómo podríamos  aprovechar su potencial para aprender y comunicarnos mejor.

Por eso pondremos foco en mostrarte cómo es el funcionamiento de tu cerebro visual, y el rol fundamental juega al momento de facilitar, interpretar y recordar la información.

Es lo que lo hace tan útil para todos, y en especial para personas con dificultades de aprendizaje.


Paso 2: 
Los 10 elementos clave

Imagina poder expresar cualquier concepto, proceso o situación, sólo a través de una imagen. Imagina poder resumir todo un párrafo en 3 palabras.

O qué rol juegan las personas en un hecho histórico, dibujar figuras de palo en diferentes acciones, mostrando sus emociones y creando escenas que narran.

Imagina poder navegar por la información usando el color con una funcionalidad, que a tu cerebro le simplifique conectar ideas.

Conocer los 10 elementos clave del Pensamiento Visual te permitirá expresar cualquier concepto claramente.

Por eso, nos enfocaremos en que armes tu propia batería de recursos y crees modelos visuales personalizados.


Paso 3: 
6 preguntas clave, 6 modelos visuales

Las preguntas qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué son claves en la forma en que las personas comprendemos el mundo que nos rodea; constituyen un modo natural de organizar la experiencia y generar comprensión. Cada una de estas preguntas puede representarse mediante modelos visuales específicos que ayudan a ordenar la información y revelar relaciones entre ideas. Ser conscientes al elegir el modelo adecuado e incorporar los elementos necesarios para estructurar el pensamiento y comunicar o registrar contenidos aporta claridad y favorece el proceso de recuperación de esa información al momento de utilizarla. El curso enseña cuáles son estos modelos visuales, cómo crearlos y cómo aplicarlos para analizar, sintetizar y contar una historia de forma simple y comprensible.


Paso 4: 
Organización de la información

Nuestro cerebro organiza naturalmente la información para encontrar sentido. Al igual que cuando nos enfrentamos a un puzle desarmado, buscamos ordenar y agrupar las piezas por color o forma hasta que aparece una imagen clara. Cuando la información se ordena, se jerarquiza y se conecta a elementos visuales, su comprensión y memoria se fortalecen.
Por eso, este enfoque se centra en organizar, jerarquizar y crear conexiones entre conceptos para simplificar contenidos mediante dibujos simples y estructuras visuales.
A través de diagramas, líneas de tiempo, tarjetas y distintos marcos visuales, se aprende a filtrar, sintetizar y estructurar ideas, construyendo modelos que permiten organizar la información de forma clara y memorable. De este modo, al recordar el marco visual creado, también se recupera con mayor facilidad el conocimiento asociado.


Además: 
 Sugerencias de uso, materia por materia

Entender cómo puedes aplicar todo lo aprendido, según las diferentes materias te aporta una perspectiva más amplia al momento de utilizarlo.

Por eso te mostramos ejemplos de uso, cómo combinar elementos y lograr resultados asombrosos.

Presentarte a un examen y demostrar lo que has aprendido ya no será un problema para ti.

Sabemos que descubrirás un enfoque innovador para enfrentar tus desafíos.

Es momento de aprovechar los recursos naturales de tu mente.

¿Vienes?


¿Y si dentro de ti tuvieras los poderes que necesitas para ser invencible y alanzar todas tus metas?

¿Si los obstáculos que ahora tienes en tu camino fueran desafíos que debes superar para pasar al siguiente nivel en tu vida?